EL QUIJOTE DE SAURA / MODERNIDAD RADICAL / DEMOCRACIA DIGITAL

Todo blog concita características sincréticas. Un blog liberal, además es una cópula orgiástica de aventura intelecto-literaria y de conjura política, pues no resulta fácil defender la libertad ante el poder, ante todo poder. No hay más que recordar a Montesquieu para saber que, "por la disposición de las cosas" éste tiende a hacerse infinito y es preciso limitarlo. Con la libertad política, es decir, con mecanismos representativos y con libertad de conciencia y expresión. Por eso, en el lanzamiento de este pequeño blog, humilde en pretensiones, al ciberespacio, quisiera hacer honor ("¿existe aún el honor Sancho…?") a la causa de la libertad, de la libertad de todos, pero especialmente a la mía, a mi propia libertad. Y quisiera hacerlo a través del reconocimiento al artista oscense que ha puesto de manifiesto, con su pintura fresca y audaz, atención vital a la obra literaria de mayor calado -junto a Hamlet- de la historia de la literatura universal, de cuyo alumbramiento celebramos el cuarto centenario.
Si el Quijote es un canto a la libertad, una denuncia de las injusticias sociales, a la generosidad y al amor platónico, una utopía de atemporal modernidad radical, Antonio Saura, ha sido su más fiel admirador, descubridor, y embajador en la pintura. Es precisa una visión nítida del pensamiento cervantino, amablemente traducida en el óleo de una gran sensibilidad artística, para volcar en lienzo vivo, en sus ilustraciones oscuras y trazos profundamente simples y expresivos, el rechazo a la concepción de ''servil costumbrismo, de penoso pintoresquismo y de atroz realismo'' que se ha producido en las representaciones precedentes. Es ese factor de rebeldía, tan intrínseco en su pintura, el que Saura ha tenido el don de transmitir. Pues el Quijote se rebela contra un poder establecido opresor y sin legitimidad popular y Saura probablemente sea el artista que con mayor intensidad y ruptura formal ha logrado ilustrarlo.
Corren tiempos de zozobra y toda apuesta que pretenda seguir, en la insalvable distancia, la senda de un español que supo situar el arte de nuestro país en la vanguardia internacional, universalizando su trabajo sin perder sus raíces, merece la pena ser atendida. Hoy toda porfía artística o política, económica o social, por una España de vanguardia, liberal, democrática, que se rebele contra la opresión y la confusión, contra quienes le niegan su razón de ser o tergiversan su existencia, todo proyecto valiente, moderno y cosmopolita, necesita mostrarse para poder sumar. En la red, afortunadamente, existen muchos proyectos de esta índole. Éste es, simplemente, uno más que honra el ejemplo de un pintor también moderno y cosmopolita, nacido en Huesca, en el año de gloria de nuestro escritor más universal.