19 febrero 2006
Neofeudalismo antiespañol
Voy a insitir. No dispongo del tiempo de hace unos meses y por ello cada vez que me dispongo a escribir, me comprometo a ir muy al grano, a intentar concentrar mi poca o muy poca eficacia literia en aquello que creo fundamental. Me parece que mucha gente en este país se equivoca al identificar el hecho de concebir una España unida y cohesionada, una España legal en el sentido de que en todo su territorio se cumpla y respete la ley y que esté regida por algo tan sencillo y logrado como es el Estado de Derecho, con alusiones casposas y dignas de otros tiempos de falange, corsé y antisemitismo. Es un error, a mi entender, un grave error. Si algo ha defendido desde su existencia la doctrina liberal es aquello de lo que trae causa, aquello que le otorga carta de naturaleza, es decir, un Estado que defienda al individuo, un acervo legislativo comunmente aprobado y dotado del correspondiente monopolio de la violencia legal para hacerlo cumplir de tal forma que sirva para garantizar al ciudadano la libertad en su sentido más amplio. Cuando eso se siente amenazado, la sociedad se ve amenazada, el individuo se siente amenazado. Se puede estar a favor de la unión de homosexuales y de la adopción y se puede defender la unidad de España. Se puede defender la utilización de las células madre con fines científicos y estar a favor de que España, salvo reforma constitucional, siga siendo un país en donde se pueda disfrutar de los beneficios públicos por igual, sin importar dónde uno se encuentre. Se puede ser ateo o agnóstico y defender una España laica (pero respetuosa) al mismo tiempo que unida y solidaria. Se puede entender que sin creatividad e innovación no progresaremos y al mismo tiempo creer que la mejor forma de progresar es manteniendo nuestro territorio como lo que es, como algo que nos ha venido dado por el tiempo y sobre lo que no se debe actuar por entender que es mucho más importante conseguir la libertad y la democracia en el mismo que ponerle nuevas y neofeudales barreras. Y por supuesto, se puede defender el cosmopolitismo y la vanguardia desde posturas actualizadas al tiempo que se defienden nuestras leyes. Yo diría que esto opera al revés de lo que la hegemonía conquistada a través del control de los medios de comunicación nos dice. Es un requisito para alguien que pretenda considerarse de pensamiento absolutamente avanzado que el tiempo se dedique a defender el respeto al mecanismo de reforma de las leyes que nos ha hecho progresar en occidente. Eso es, a mi juicio, lo liberal, lo respetuoso. Lo retrógrado es el neofeudalismo nacionalista, sin ningún proyecto de progreso en la libertad individual, ni horizontes vanguardistas. Invitaría a la carjada que nos identificaran con lo retrógrado a quienes defendemos el Estado de Derecho sino fuera porque muchos ingénuos se lo están creyendo.
Comentarios:
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Se puede y se debe.
Lo triste es que la indecencia nazionalista haya conseguido que incluso los liberales tengamos que justificar nuestras posiciones, como si tuviéramos alguna "culpa original", una victoria que no merecían y que otros les han otorgado.
Lo triste es que la indecencia nazionalista haya conseguido que incluso los liberales tengamos que justificar nuestras posiciones, como si tuviéramos alguna "culpa original", una victoria que no merecían y que otros les han otorgado.
Lo que yo sí veo es que continua la obsesión por la unidad de españa, y isgo sin enternder que tiene que ver eso con el liberalismo
Hace muy poco tiempo, algunos no dudaron en tachar de antidemocrata a los que nos opusimos a la reforma del Estatuto de Cataluña.
Y ahora se da la paradoja, de que ellos mismos se oponen a la reforma del Estatuto de Cataluña.
Javi preguntaba que tiene que ver la defensa de la unidad de España con el liberalismo. Desde mi punto de vista, la relación que les une, es que el liberalismo se ha basado en el respeto a las leyes y sus procedimientos libremente establecidos. Cuando hay facciones políticas que quieren acabar con precepto constitucional libremente elegido por un procedimiento democrático, como es la Unidad de España, sin respetar el procedimiento y las leyes. Los liberales debemos asumir la defensa del Estado de Derecho, que no es otra cosa que cumplir las leyes democráticamente y legítimamente impuestas por todos.
La defensa de la unidad de España y de la nación española, hoy por hoy, es la defensa de la legalidad vigente, del sistema liberal. Si quieren cambiar la Constitución, si no quieren la Unidad de España, o no quieren que España sea la única nación en el Estado Español, están en su derecho de plantearlo. Pero los liberales debemos defender que las discusiones políticas y los cambios constitucionales o legislativos se ajusten al procedimiento establecido.
Porque para los liberales es tan importante tiene que ser la posibilidad legal de modificar el sistema político de convivencia, como que esta posibilidad sea dentro de las normas del Estado de Derecho de que los individuos libres nos hemos dotado para defender nuestra libertad.
Un saludo:
Miguel Enrique
Y ahora se da la paradoja, de que ellos mismos se oponen a la reforma del Estatuto de Cataluña.
Javi preguntaba que tiene que ver la defensa de la unidad de España con el liberalismo. Desde mi punto de vista, la relación que les une, es que el liberalismo se ha basado en el respeto a las leyes y sus procedimientos libremente establecidos. Cuando hay facciones políticas que quieren acabar con precepto constitucional libremente elegido por un procedimiento democrático, como es la Unidad de España, sin respetar el procedimiento y las leyes. Los liberales debemos asumir la defensa del Estado de Derecho, que no es otra cosa que cumplir las leyes democráticamente y legítimamente impuestas por todos.
La defensa de la unidad de España y de la nación española, hoy por hoy, es la defensa de la legalidad vigente, del sistema liberal. Si quieren cambiar la Constitución, si no quieren la Unidad de España, o no quieren que España sea la única nación en el Estado Español, están en su derecho de plantearlo. Pero los liberales debemos defender que las discusiones políticas y los cambios constitucionales o legislativos se ajusten al procedimiento establecido.
Porque para los liberales es tan importante tiene que ser la posibilidad legal de modificar el sistema político de convivencia, como que esta posibilidad sea dentro de las normas del Estado de Derecho de que los individuos libres nos hemos dotado para defender nuestra libertad.
Un saludo:
Miguel Enrique
Neofeudalismo porque unos pocos tienen el monopolio de ciertos recursos y tecnologias y ello atenta contra la democracia.
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