17 septiembre 2005
Libre Comercio en Naciones Unidas
"Nosotros sólo pedimos reglas justas que tengan en cuenta nuestras necesidades de desarrollo y que nos permitan participar plenamente en el sistema de comercio."
Nathan Irumba, embajador de Uganda, Ginebra, 11 de abril de 2002
Fue así. Un gobierno conservador, con la ayuda de un Papa conservador contribuyó definitivamente a eliminar el sistema político más liberticida que todavía existía. Añadamos el hecho de que anteriormente había llegado a un pacto con el mismo imperio soviético para eliminar la proliferación de armas nucleares y así librarnos de una amenaza contra la humanidad en su totalidad, en un alarde de pacifismo realista. Y resulta, que vuelve a ser un gobierno conservador, quien propone la política social más importante en los últimos 20 años, es decir la liberalización del comercio mundial. Aquello que desde hace varios años propone en su informe Intermon-Oxfam, ONG jesuita. Este informe pone de manifiesto que si África, el este y el sur de Asia, y América Latina vieran incrementada en un 1% respectivamente su participación en las exportaciones mundiales, el aumento resultante de sus ingresos podría liberar a 128 millones de personas de la pobreza. Y lo que es igual de significativo, que lo que las barreras al libre comercio suponen en términos económicos negativos para el Tercer Mundo (100.000 millones de dólares anuales), es el doble de lo que reciben en concepto de ayuda.
Verde y con asas, todos lo sabemos y nadie pone remedio, al menos hasta ahora. Insisto, las ayudas que en concepto de limosna el mundo desarrollado ofrece a los países en vías de desarrollo o subdesarrollados, suponen en términos económicos la mitad de los que les quita aplicando los aranceles aduaneros, que hacen que sus productos sean inaccesibles a nuestros mercados y no generen los correspondientes ingresos en su balanza de pagos. Además, estos ingresos, si llegasen a producirse, irían directamente a incrementar la riqueza nacional de los países beneficiarios, pues no se perderían en burocracias cleptocráticas, como demuestra la familia Annan, ni se invertirían en armamento o propaganda. Irían exclusivamente a la sociedad civil, que lucha contra todos los elementos en esas latitudes por su propia razón de ser. Nadie piense que en este artículo se aboga por la supresión de las ayudas directas. La miseria y las condiciones de vida de millones de personas de muchos países requiere esfuerzos en todas las direcciones. Hay que incrementarla sustancialmente, aunque se conozca el pequeño porcentaje de la misma que cumple su objetivo de llegar en forma de alimentos, medicamentos o bienes de primera necesidad a la población. Aspecto francamente difícil de cambiar mientras los países receptores sigan siendo dirigidos por gobiernos no democráticos.
Creo que Bush ha puesto sobre la mesa de Naciones Unidas toda una propuesta, sin duda la más importante que se ha planteado en la ONU desde hace mucho tiempo. A su lado, la poesía de la Alianza de Civilizaciones, que ha recibido muy pocos apoyos estos días, suena a lo que realmente es, un brindis al sol. Empezaba el artículo diciendo que fue así, porque la repercusión en los medios de comunicación en España ha sido escasísima. Es evidente que el antiamericanismo constituye simbióticamente parte de la hegemonía política de este país. Pero hay ocasiones que incluso sorprende. A Bush se le podrán achacar muchas cosas, pero cuando acierta – y acierta muchas más veces de las que aquí nos cuentan- hay que reconocerlo. Toda acción política de calado comienza por la realización de declaraciones que sirven para ir creando el clima adecuado. Ojala que las bonanzas del clima de la liberalización se dejen ver pronto.
Fue así. Un gobierno conservador, con la ayuda de un Papa conservador contribuyó definitivamente a eliminar el sistema político más liberticida que todavía existía. Añadamos el hecho de que anteriormente había llegado a un pacto con el mismo imperio soviético para eliminar la proliferación de armas nucleares y así librarnos de una amenaza contra la humanidad en su totalidad, en un alarde de pacifismo realista. Y resulta, que vuelve a ser un gobierno conservador, quien propone la política social más importante en los últimos 20 años, es decir la liberalización del comercio mundial. Aquello que desde hace varios años propone en su informe Intermon-Oxfam, ONG jesuita. Este informe pone de manifiesto que si África, el este y el sur de Asia, y América Latina vieran incrementada en un 1% respectivamente su participación en las exportaciones mundiales, el aumento resultante de sus ingresos podría liberar a 128 millones de personas de la pobreza. Y lo que es igual de significativo, que lo que las barreras al libre comercio suponen en términos económicos negativos para el Tercer Mundo (100.000 millones de dólares anuales), es el doble de lo que reciben en concepto de ayuda.
Verde y con asas, todos lo sabemos y nadie pone remedio, al menos hasta ahora. Insisto, las ayudas que en concepto de limosna el mundo desarrollado ofrece a los países en vías de desarrollo o subdesarrollados, suponen en términos económicos la mitad de los que les quita aplicando los aranceles aduaneros, que hacen que sus productos sean inaccesibles a nuestros mercados y no generen los correspondientes ingresos en su balanza de pagos. Además, estos ingresos, si llegasen a producirse, irían directamente a incrementar la riqueza nacional de los países beneficiarios, pues no se perderían en burocracias cleptocráticas, como demuestra la familia Annan, ni se invertirían en armamento o propaganda. Irían exclusivamente a la sociedad civil, que lucha contra todos los elementos en esas latitudes por su propia razón de ser. Nadie piense que en este artículo se aboga por la supresión de las ayudas directas. La miseria y las condiciones de vida de millones de personas de muchos países requiere esfuerzos en todas las direcciones. Hay que incrementarla sustancialmente, aunque se conozca el pequeño porcentaje de la misma que cumple su objetivo de llegar en forma de alimentos, medicamentos o bienes de primera necesidad a la población. Aspecto francamente difícil de cambiar mientras los países receptores sigan siendo dirigidos por gobiernos no democráticos.
Creo que Bush ha puesto sobre la mesa de Naciones Unidas toda una propuesta, sin duda la más importante que se ha planteado en la ONU desde hace mucho tiempo. A su lado, la poesía de la Alianza de Civilizaciones, que ha recibido muy pocos apoyos estos días, suena a lo que realmente es, un brindis al sol. Empezaba el artículo diciendo que fue así, porque la repercusión en los medios de comunicación en España ha sido escasísima. Es evidente que el antiamericanismo constituye simbióticamente parte de la hegemonía política de este país. Pero hay ocasiones que incluso sorprende. A Bush se le podrán achacar muchas cosas, pero cuando acierta – y acierta muchas más veces de las que aquí nos cuentan- hay que reconocerlo. Toda acción política de calado comienza por la realización de declaraciones que sirven para ir creando el clima adecuado. Ojala que las bonanzas del clima de la liberalización se dejen ver pronto.
Comentarios:
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Brother: Pedro Schwartz suele iniciar sus artículos dirigiéndose a los socialistas de todos los partidos (la cita original era de ¿schumpeter? ¿Popper? ¿Hayek?... ya no lo recuerdo). Este es uno de esos casos. ¿Tu ves a los conservadores franceses permitiendo que sus campesinos tengan que cambiar de trabajo sin antes tirarnos no un camión de fresas españolas sino de cebollas nigerianas? Si soy liberal parezco condenado a tener que convivir con los conservadores como únicos aliados para resolver las cuestiones esenciales, como es ésta: el libre comercio genera riqueza y más justicia que la obsesión igualitaria de la izquierda real y la falsaria que nos gobierna. Pero para un partido con opciones de gobierno o en el mismo gobierno es inconcebible el riesgo de pérdida de votos no ya de votantes "agrarios", sino a quienes generan simpatía absurda en el resto de la sociedad. Y por qué deternos en los productos agrícolas, si con los industriales intensivos en mano de obra sucede lo mismo. Último caso: la polémica catalana de la deslocalización. Por mi experiencia profesional puedo poner al menos 1 caso de este último año donde en Cataluña se ha producido el fenómeno inverso: se deslocaliza del Reino Unido para producir en Hospitalet. Pero esto, que es necesario para explicar a las personas como la libertad de movimiento genera más riqueza en el largo plazo, no forma parte de la "agenda pedagógica" de los partidos "conservadores". Porque no tenemos ninguno verdaderamente liberal, supongo yo. Porque gobernar es una cacería (no existe otra forma) de votos.
Bush y los dos partidos reales americanos - y yo soy decididamente, denodadamente proamericano - suelen tener el mismo planteamiento de cara a fuera: Bush dice lo que dice en la ONU a sabiendas de que no sale, y luego vemos la conducta de su gobierno en las rondas del GATT o como en el caso del acero. Eso, a los socialistas de todos los partidos.
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Bush y los dos partidos reales americanos - y yo soy decididamente, denodadamente proamericano - suelen tener el mismo planteamiento de cara a fuera: Bush dice lo que dice en la ONU a sabiendas de que no sale, y luego vemos la conducta de su gobierno en las rondas del GATT o como en el caso del acero. Eso, a los socialistas de todos los partidos.
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