01 mayo 2005
País Vasco, formación de Gobierno
Leo en la prensa que Rodríguez espera al Lehendakari en funciones el próximo jueves en Monclóa. Tras el rechazo que ha recibido en las Cortes, el pasado 2 de febrero, y en las urnas el día 17 de abril, van a pactar la muerte del Plan Ibarretxe y el comienzo de la redacción de otro que se ajuste a
Rodríguez se jacta de haber logrado este resultado sólo con actuaciones políticas y sin medidas extremas de las que nadie habla ya, como la suspensión de
El presidente está convencido de que el resultado electoral registrado en las elecciones autonómicas vascas va a provocar a medio plazo que se impongan las tesis más moderadas y menos soberanistas del Partido Nacionalista Vasco.
Ya…., lógico, normal, habitual…. Realmente, si se analiza con calma y sin visceralidad, no puede ocurrir otra cosa…
Porque es imposible concebir, siquiera como posibilidad, que el hecho de haber permitido, en un acto que causa vergüenza a la condición humana, que ETA vuelva a estar en el Parlamento con cientos de miles de euros de presupuesto anual, la relevancia social renovada y lejos de la marginalidad a la que se le había sometido, le va hacer claudicar, en un momento de gloria, con las tesis españolistas contra las que vienen luchando hace décadas. Y claro, es impensable que ahora que les han permitido habitar una institución cuya esencia de funcionamiento, la libertad política, simplemente detestan, vayan a hacer uso de ella exigiendo al futuro lehendakari que dependerá de ellos, que, en el momento de mayor debilidad en el gobierno de España de toda su historia democrática reciente, presione hasta conseguir, a través del proyecto de estatuto presentado en
A ETA se le podrá tachar de cualquier cosa. Menos de idiota e incoherente. No comprendo cómo toda una maquinaria de poder que es










